La Fundación Ecoruycan cuenta con un Corazón Solidario en el nuevo vial del Puerto de Motril

La Solidaridad dispone de sitio propio tras la remodelación del Vial que ha sido inaugurado por la Autoridad Portuaria de Motril.
 
En la mañana del pasado jueves 16 de julio, se inauguró el nuevo vial del puerto de Motril, obra promovida por la Autoridad Portuaria y ejecutada por la empresa Punto y Aparte, a las que la Fundación Ecoruycan está enormemente agradecida por hacer posible la instalación de uno de nuestros Corazones Solidarios, donde la ciudadanía podrá depositar tapones de plástico que irán dirigidos a nuestras campañas solidaria de ayuda a niños con necesidades especiales.
 
En palabras del presidente de la Autoridad Portuaria de Motril, José García Fuentes, la remodelación integral del vial principal que discurre entre las zonas de preembarque y la nave de inspección de vehículos, “se trata de una de las obras más emblemáticas de cuantas se han realizado los últimos meses en el ámbito portuario y no podía dejar de escapar un espacio dirigido especialmente para la solidaridad con la instalación de esta escultura en forma de corazón”.
 
Junto a las autoridades estuvieron presentes en el acto de inauguración del Vial y posteriormente de la Escultura Solidaria donde el presidente de la Fundación Ecoruycan, José Andrés Ruiz y la coordinadora de campaña en la Costa Tropical, Pilar Ordoñez, que gracias a su labor desarrollada en diferentes localidades de la provincia en los próximos días se instalarán una decena más de estos corazones que servirán para recaudar fondos que posteriormente irán dirigidos a las campañas solidarias que dirige la fundación entre las que cabe destacar la campaña que actualmente esta en marcha en la localidad de Motril dirigida al pequeño Daniel Giráldez.
 
Para la Fundación Ecoruycan este tipo de “Esculturas Solidarias” en una herramienta indispensable que acerca al ciudadano un punto próximo para depositar sus tapones de plástico ubicado en la vía pública y con gran capacidad de almacenaje.